La circulación sanguínea es una función básica para el buen funcionamiento de nuestro organismo, ya que es la encargada de administrar y distribuir todos los nutrientes básicos que el cuerpo necesita para estar sano. Cuando esto no sucede, se producen problemas y desarreglos que derivan en enfermedades, que aunque en principio suelen ser leves, pueden agravarse con el tiempo.

Las causas, que pueden ser genéticas o debidas a la edad, pueden ser en ocasiones evitables, ya que son provocadas por hábitos no saludables como el sedentarismo, la mala alimentación, el tabaco o el estrés.

 

¿Cuáles son los síntomas más habituales de una mala circulación sanguínea?

El estado de agotamiento constante es un indicador de que no están llegando los nutrientes necesarios a todo el organismo. La sangre se bombea más despacio y el transporte de oxígeno, vitaminas y otros nutrientes a nuestros músculos es más lento. Por todo ello, es normal que notemos que nos «pesa más» el cuerpo e incluso tengamos por lo tanto mayor dificultad para movernos.

Pies y manos frías. Debido a que a la sangre le cuesta llegar más a los extremos del cuerpo, se produce un descenso de la temperatura corporal en las zonas afectadas.

El entumecimiento en las extremidades también es indicador de que los depósitos de grasa están bloqueando el flujo sanguíneo en las arterias, impidiendo que la sangre fluya hacia ellas y produciendo calambres y  sensación de hormigueo.Varices debido a mala circulación en las piernas

– Aparición de varices y arañas vasculares en las piernas. Las venas varicosas son causadas por la debilidad de las paredes venosas y el mal funcionamiento de algunas válvulas. Esto produce  acumulaciones anormales de sangre que provocan que las venas se ensanchen y dilaten. Las arañas vasculares son más superficiales, similares a las varices, aunque de menor tamaño y su color suele ser rojizo o azul. Esto es un síntoma claro para empezar a mejorar la circulación en las piernas.

– Hinchazón en pies y manos que con el calor se agrava por la excesiva vasodilatación de las venas. Esto, unido a la fuerza de gravedad hace que la sangre se concentre en la zona de los pies y tenga mayor dificultad para el retorno venoso debido al aumento del propio flujo.

– Cianosis (o ligera coloración azul en la piel). Debido a que la circulación no es adecuada y no le llega la concentración de oxígeno requerida, se ocasiona este síntoma visible en labios y dedos sobre todo.

Cicatrización lenta de las heridas. Como consecuencia de una mala circulación sanguínea, los glóbulos blancos responsables de la misma, no viajan a la velocidad adecuada y esto afecta al proceso natural de la regeneración celular, cosa que  a su vez desencadena úlceras y daños en las extremidades.

 

Consejos para mejorar la circulación en las piernas

1- Evita estar en la misma posición durante mucho tiempo y colocar los pies en alto. Es aconsejable dar breves paseos y no pasar mucho tiempo sentados. Igualmente beneficioso es tumbarse y colocar las piernas en alto, por encima del corazón, tras pasar mucho tiempo sentado o de pie.

2- Usar medias compresoras y ropa adecuada. En trabajos en los que se tenga que estar muchas horas de pie es recomendable usar medias de compresión para evitar circulación colateral y/o varices (aunque esto debe de ser prescrito por un especialista). Por otra parte, usar ropa  y calzado cómodos, transpirables y que no presionen ni aprieten excesivamente.

3- Hacer deporte de manera regular  favorece la circulación y fortalece la pared de las venas. Caminar 45 minutos diarios es rutina sencilla al alcance de todo el mundo que se recomienda practicar a diario.

4- Dieta sana y equilibrada. Es un factor clave para mejorar los problemas de circulación. Apuesta por los alimentos que la favorecen, como la cúrcuma, la cayena, el ajo, las infusiones con limón, los frutos secos, etc. Mejor si es baja en sal, ya que la retención de líquidos también afecta a la circulación.

5- Hidrátate por dentro y fuera. Beber a lo largo del día es importante, así como hidratarse la piel de los pies y manos con cremas específicas para evitar la sequedad o la aparición de durezas y grietas.

6- Cuida tus pies y piernas. Es aconsejable dar una ducha fría en las piernas y un masaje de manera ascendente, para activar la circulación sanguínea. De esta manera, se aliviará la sensación de hinchazón. Si tienes alguno de estos síntomas visita al podólogo para realizar una valoración más exhaustiva.

 

Soluciona los problemas circulatórios de forma natural

En definitiva, es fundamental que cuando se detecten alguna de estas señales, además de acudir un especialista, se efectúen los cuidados necesarios que junto con algún complemento alimenticio adecuado mejoren la situación.

Fortiven, está especialmente formulado para mejorar los problemas de circulación ya que tiene efectos anticoagulantes y fortalecedores de los vasos sanguíneos. Se recomienda en caso de problemas de hemorroides, varices, trombosis, flebitis, calambres y hormigueos. Favorece la función dilatoconstrictora de los vasos, facilitando el retorno sanguíneo.

Estas cápsulas,  gracias a su específica composición (meliloto y piel de la uva tinta), ayudan a reducir las consecuencias de muchos de los problemas ocasionados en el organismo por la mala circulación.
Reduce el dolor de piernas, los calambres y desinflama las varices. En caso de hemorroides, el alivio es inmediato. Es ideal para personas que padecen mala circulación en general y para quienes permanecen mucho tiempo sentados o de pie.